PROXIMO PARTIDO

BUYUYUS VS ETILICOS DE JOSE SABADO A LAS 16:00
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CRÓNICAS ETILICAS TOMA VI y colorín colorado...esta liga se ha acabado.



Pero me intrigarán igual
  tus dedos temblorosos,
  tus miedos, tus desdenes...
  y tu inmenso misterio extraterrestre.

Humberto Garza ( A Luisma, mas allá de la luna de Orión)

ETILICOS VS LEMON ( que por cierto, ¿que equipo se llama Lemon para luego jugar de azul oscuro? A su departamento de marketing...mal, mu mal, por casualidad no llevará también la imagen de la casa real, no?)


  Sobre las cinco de la tarde llegué al polideportivo Hytasa, una vez aparqué encima de un par de coches que ya estaban estacionados y sin tiempo para tomar café. Recuerdo cuando en el cerro se podía jugar a la pelota en la calle sin que te molestara ningún coche, hoy en día este barrio es una conjunción de vehículos con algunas calles entremetidas en el medio. Flipo. Gracias alcaldes. Sois los mejores. Que si. Mierda de país.

Tal como entro por las puertas de nuestro Sancta Santorium, me encuentro la mayoría del equipo, estirando, dosificando aire para no desmayarse, enjabonándose en Reflex y/o enmarañándose en vendas de todo tipos y colores, con excepción de Diego, que ya soldaba la parte superior de su armadura- hoy tocaba Robocop- y de Popi, el cual se quitaba el collar anti-parásitos porque no es reglamentario y el arbitro luego se queja. Todavía no se había convertido en hombre lobo, pero curiosamente ya bebía Aquarius en un tazón que le había puesto Sergio – ¿a que huelen las nubes? A mi paquete- junto a la canasta.

  Evidentemente hoy era un día especial por múltiples factores. Por un lado era el final de nuestra aciaga experiencia en la primera división de la liga. El equipo se vio mermado desde el principio de la misma hasta el final. La fuga de un par de jugadores, la sanción ( exagerada ) a Carlos Animal-man, de 30 partidos, las desapariciones estelares de Luisma, a caballo entre la tierra y Plutón, el espolón de Dani, que lo ha tenido cojeando la mayoría de sus partidos. El horario, que ha mantenido a Fran – mi balón es mío, y el tuyo también- fuera toda la temporada apenas jugando un par de partidos, el extravío de Juan ( suena la música del desaparecido) el embarazo psicológico de Clemente, ya explicado en anteriores crónicas, la querencia al banquillo de Javi Biombo-man, que hace que, incluso cuando está bien, juegue muy poco, arrastrando tambien a kisco, que ya le llamamos el polilla porque está siempre pegado a la madera del mismo. Franco, que lleva media liga con el gemelo inquieto, que si hoy en la pierna, que si mañana junto al hígado. Jose, que se ha pasado el último año merendando siete veces diarias y se le ha notado un poquillo, tanto que en su camiseta se puede escribir el quijote con Kanfort, tanto que se puede poner de numero indentificatorio del 1 al 7500, escrito a letra y que para colmo, eso afecta dolorosamente a sus dolores, que son parte intrínseca de él mismo, en tanto en cuanto que un Jose sin dolores es como un jardín sin flores, un mazinger sin Koji Kabuto, un telettubie sin la raya que se mete antes de salir a hacer el gilipollas en el campo etc... para colmo, a falta de jugadores, el equipo no dudó en fichar a dos personajes que han tardado mas o menos el resto de la temporada en parecer al menos jugadores dignos en la cancha, este que suscribe y firma las crónicas de cada partido y Ramos- ahora soy redondo, pero antes te juro que me la veía- Entre ambos llevábamos mas de cinco años sin botar un balón o correr mas de medio metro seguido, y ya con la edad que poseemos, pues quiera que no, se nota un poco. Recuerdo en el primer entrenamiento escupir dos cartones de Chesterfield en la primera carrera, momento en el que Diego aprovechó para venderlos en el bar de la esquina y aumentar el bote del equipo. En fín, un desastre.

Por el otro lado, todos teníamos un gusanillo en la barriga porque Luisma, en su afán de comprender la morfología humana y estudiar las características terrenales del planeta así como su clima y fauna, ha decidido dejar el bando etílico para convertirse en un componente mas de las Vacas Sagradas, equipo afín al nuestro con jugadores conocidos, algunos amigos y que muy posiblemente nos cruzaremos la próxima temporada en segunda. Allí estaremos, Dios mediante, para pegarles bocados en el cuello y clamar venganza por semejante afrenta.
( un saludo sincero para los vacunos, tolón, tolón)

como apreciación personal, se equivoca, de largo. Entiendo positivamente que esta temporada ha sido no solo para dejar el equipo, si no para hacerse mormón y recorrer todos los parajes de Africa mientras olvidas la sociedad en general y el baloncesto en particular, pero algo de lo que si puedo dar fe es que, tras la llegada de los cuatro fichajes, Dani, Carlos, Franco y Javi, unida a la de Ramos, junto a la base del equipo que quedó el año pasado, pueden haber hecho que este equipo pierda potencial competitivo, pero no recuerdo haber tenido nunca un grupo de personas tan diferentes y que, sin embargo, hagan de un rato de deporte y otro de cervezas algo tan especial, hasta el punto no concebir un jueves sin entrenamiento y luego charla posterior de Barkley, Johnson, Jordan o Drexler. Las risas de los apodos o los viernes martes, o cualquier cosa que de repente se nos ocurre y la hacemos cátedra y ya nos acompaña a cada momento que compartimos. Risas sinceras, sin golpes de pecho, sin ánimo de querer ser mas que nadie. Los biombos, los alineadores de luz, los espolones de Dani, chispeante y original en todo lo que sale por su boca, la autenticidad hecha persona, la osadía de Carlos al enfrentarse a la vida, animal puro, la serenidad de Javi, su prosa pausada y sencilla, prudente, pero poderosa. El respeto que se gana a diario el boss, Diego, sin levantar nunca la voz, sin poner un pero, dando a cada uno su sitio, aunque seas nuevo ( o reincidiente ) . la compañía inestimable de Ramos, que nos hace rememorar los viejos tiempos, no siempre mejores, o peores, pero tintados en sepia que nos recuerdan que somos lo que siempre hemos sido, solo que algo mas viejos y estropeados. Los piques de Jose que echaba tanto de menos, la bondad de Clemente, que hace fácil lo difícil de nadar en la sinceridad y no terminar ahogado en ella. La aparente timidez de Kisco. Que se pierde en el mismo momento que considera que eres buena persona o la falsa quietud de Sergio, que pasa de ser un témpano impasible a pegar dos gritos que te dejan tieso para, al instante siguiente sonreir y hacerte pensar.- lo se, se ha vuelto a quedar conmigo- o el pundonor de Popi al querer luchar con los gigantes, aun sabiendo que este año todo eran molinos.

Aquí estaremos Luisma, tienes tu sitio en la mesa, en tu casa, cuando lo consideres oportuno. Un abrazo.



Cuando termina el partido anterior al nuestro, nos desvestimos del chandall, pillamos todos los balones que tenemos en ese momento ( solo uno, menos mal que Fran no vino ) y nos decidimos a calentar tan ordenadamente como una pintura de George Grosz, al que es imposible admirar dos cuadros seguidos sin tomarse medio kilo de aspirinas, mientras debatimos quien va a ser el quinteto que va a dar la cara el último partido de liga. En principio acordamos que los jugadores que, por una cosa o por otra, hubieran jugado menos minutos en los partidos, fueran la base importante del equipo, entre otras cosas, porque queríamos comprobar si Jose era capaz de derretirse por jugar un cuarto seguido sin que explotara o se rompiera o, simplemente se desintegrara en cualquier momento, y también que Kisco jugara lo que quisiera sin la necesidad perentoria de amenazar a Javi con quemarle el coche, momento en el que aprovecharíamos el resto del equipo para hacer una barbacoa con el fuego, sentarnos en los tapacubos y beber cervezas.


Por el equipo contrario, C.B.Lemon, un equipo que ya tenía hecho los deberes para las semifinales, esas cosas raras que juegan los equipos que no tienen desechos por jugadores, y que a pesar de ser limoneros, vestían de azul ( pero esto que mierda es???? que sea la última vez) y del que me llamó mucho la atención la apariencia de un chico que parecía mas holandés que Van gogh, que no tenían un equipo demasiado alto para lo bien que habían quedado en liga y que no sabían que este partido iba a ser una fiesta y les dieron por darnos una paliza.

El arbitro, viejo conocido que esta vez pitó bastante regular, sobre todo por dejar que nos pegáramos demasiado y por abusar de los pasos, que cohíben mucho el espectáculo y el buen juego, pitó los tres minutos y nos fuimos todos al banquillo.

Deciden que sale Jose, Javi, Ramos, Sergio, y Kisco, yo me quejo amargamente porque quiero jugar los cuarenta minutos mas las prórrogas y las carreras de los entrenamientos, hasta que alguien me da con una babucha en la boca y me siento a gemir como un perrito pequeño. Os odio a todos, a todos. Esto no quedará así. Drogaina en las cervezas, por mis rilis....

el arbitro pita un minuto y vociferamos nuestro grito de guerra:

.- ALCOHOOOOOLLLLL ( no pretenderás que llamándonos etílicos cantáramos, no se, la banda sonora original de la película de los bingueros, ¿no? )

el partido comienza con bastantes fallos, cosa que esperamos de nosotros, pero no del resto de los equipos, fallando ambos contendientes tiros fáciles- ellos- y dificiles- nosotros- hasta el momento en el que Sergio, que se había agachado un poco para quitarse la escarcha del pelo y tomar el aire que le falta en las alturas, pilla un balón y se casca un triple desde siete metros. El banquillo aplaude como si hubiéramos ganado la final de la ACB y nos preguntamos por qué no ha hecho esa misma mierda en toda la temporada. Sabemos donde vives, Sergio ( comparte piso con el gigante verde) . A partir del triple, los limoneros hicieron algo que nos resultó muy extraño y que por lo visto se llama correr, haciendo un parcial de 3-14 en el primer cuarto. Si, nadie volvió a meter un punto. Al menos Jose no se desintegró al pedir el cambio, aunque notamos que su tez había variado a un color rojizo tipo camaleón durmiendo la siesta encima de la camiseta de Osasuna y que las canas de Kisco no se pierden con el sudor.

En el segundo cuarto, despues de hacerle el boca a boca a Jose y a Kisco, con sendos infartos, comprobamos como no tenían suficiente fuelle como para jugar, aunque si para vivir, o sobrevivir, e hicimos un par de cambios. Le digo a Franco que se cambie por Jose, pero supongo que mis por mis ojos encharcados en sangre y, en cierto modo por la navaja que le puse en el cuello, decidió que lo mejor era que saliera yo en su lugar. Franco es un tío inteligente. Vivirá mas. Tambien pide el cambio Popi, nuestro jugador mas resolutivo junto a Luisma, que hace mucho por encestar porque cree que con eso la vida de los geranios será mas divertida y amena. El panorama no cambia demasiado. Popi está fuera de sitio, mordiéndose la cola y rascándose las pulgas y el arbitro pita una técnica a Luisma porque éste se empeña en jugar con el platillo volante. Le tenemos que explicar que en la tierra no se juega así, pero como nos dejamos el diccionario Romuliano- etrusco. Vascongadas- los pajaritos ( esheee cabeshaaaaa) en el coche, nos costó un tanto hacérselo entender. El caso es que terminamos el segundo cuarto con una canasta de un servidor, dos de Luisma, una de Sergio y.... ninguna de Popi- ¿ he dicho que es nuestro jugador franquicia?

11-31 pabernos matao.

Como de todas formas nos daba igual el resultado, y viendo que los lemoneros corren mucho y se les nota los entrenamientos que a nosotros nos faltan, y, en cierto modo, para ver si terminábamos de exterminar a Jose y a Kisco para ver si en la próxima liga podríamos tener dos fichas nuevas, salen de nuevo en el tercer cuarto, junto a Ramos, Clemente y Sergio. El resto nos repartimos pipas para ver como los lemoneros les pasaban por lo alto. Y van y les hacen un parcial de 8-0 a los azul, solo por llevarnos la contraria. Van aguantando a Cb Lemon hasta que, lógicamente se va acabando el fuelle y el equipo contrario se arma en individual y termina de secarnos. De secarnos, doblarnos y guardarnos en el armario, mismamente. Decidimos de nuevo sacar a Popi para que tire del equipo e intentar remontar algo el encuentro y.... no anota. Grita, bota, se queja, muerde, aulla, pero no anota. Comprobamos que poco a poco se va pareciendo mas a Kisco, le salen canas entre los matojos de pelo rizado lobuno y envejece por minutos. Pero no anota. Y se nota ( fijarsus en el detalle, anota y se nota, mola eh?). Terminamos el tercer cuarto con canastas de todo el mundo... menos de Popi. Comentar también que tuvimos que cambiar de balón porque Jose le pegó un zurriagazo mientras intentaba saltar para atraparlo, y como vio que no llegaba, pues pensó.- si no es pa mi, pos pa nadie- dándole lo que vulgarmente se llama una ostia a la pelota, hasta el punto que ahora tenemos dos lunas orbitando en la tierra. La luna y Spalding.

24-43 y un balón menos.

En el último cuarto, no hubo mas historia, cuatro triples casi seguidos de Lemon, un par de cositas nuestras y fin de la historia, sin mas que reseñar.

Bueno si. El aplauso que se llevó Luisma de los dos equipos al sentarse por última vez en el banquillo de Etílicos, momento muy bonito, emotivo y que a mi no me gustaría que me hicieran porque eso significaría que me sientan en el banquillo y no jugaría todos los minutos, pero bueno, cada cual sus gustos. Eso y que....

POPI NO ENCESTÓ EN TODO EL PARTIDO, NADA, CERO, ROSCO, DONUT.

Encestamos todos, Kisco, Jose ( llevó el balón a Marte, eso es como encestar) Diego, Clemente, Franco, Luisma, este que suscribe, Sergio y Javi. Menos Popi.

Y pensareis ¿ por qúe le está dando tanta cera el narrador a Popi? Pues porque Dani se fue a pasar el finde con su novia -luz woman- a comer espetos y no me quedaba con quien meterme. Que hay que decirlo todo, coño ya.

30-68 y adiós.

Adiós a la temporada, porque luego vino lo mejor.

De momento encerramos a Luisma en el vestuario y abrimos tres botellas de Champagne que había traido Javi- no a todo- y bañamos a Luisma de arriba a abajo. Al principio no lo entendía y saco un sable laser par defenderse, pero luego aceptó la acción con buen gusto. Por cierto ahora tenemos un club de fans nuevo, se llama “Limpiadoras de Hytasa” y quieren agradecernos el motivo homenaje a Luisma cortandonos las pelotas y secándolas al sol.
Despues de la ducha quedamos para celebrar el fin de temporada en el abuelo Vicente, que por cierto nos tomó por primos y nos metió una clavada curiosa, con las familias, nenes, esposas en el que nos gastamos 180 € en comer y 230 € en bebidas ( y no me refiero a cocacolas) , al tiempo que pasamos una noche estupendísima, rememorando todo lo acontecido durante la temporada, planificando el futuro y cogiendo una cogorza de dos pares de diantres.

Pd: dani, apenas apareces en la crónica, te jodes, haber venido, no sabes lo que te perdiste.
Popi, no te lo tomes a mal, todo el mundo tiene derecho a ser un fracasado, aunque solo sea en un partido. Ánimo, y dog shaw.
Carlos, donde mierda metiste el hielo, y ya de camino, donde te metiste tu. Gracias por recomendarnos el bar del Vicente, estupendo sitio, pena el precio, que se pasaron un par de kilómetro. Mierda de dinero, mierda de Diantres.

Mierda de país.

CRÓNICAS ETILICAS TOMA V ( ya sabes...)

















Cómo se esfuerza el obispo, Dios mío, qué bien luchaba!
A dos mató con la lanza y ahora cinco con la espada.
Pero son muchos los moros y en derredor le cercaban,
muy grandes golpes le dieron, pero la armadura aguanta.



Cantar del mio Cid. Anónimo ( a Diego y sus turbocompresores)




Antes de comenzar la crónica del partido, me gustaría aclarar un asunto sobre acontecimientos acaecidos esta misma mañana. Con permiso:


En primer lugar, y mas importante, pedir disculpas a todos y cada uno de los componentes del equipo “Artilleros de Turruñuelo”, que se han sentido ofendidos, no sin razón, de la crónica publicada sobre el partido que disputamos con ellos en Hytasa. En mi descargo,matizar que esa crónica ( que se supone iba a ser la primera y la última, porque solo fue una apuesta de un post-partido para ganarmeun par de cervezas de balde ) era un escrito de ámbito privado, para mostrar en el grupo cerrado que tenemos en Facebook y que usamos para dar a conocer noticias personales a los miembros del mismo, discutir cuestiones internas y valorar decisiones que solo afectan a nuestro equipo.


El error no fue la crónica en sí, sino la publicación de la misma en un medio público afín al baloncesto sevillano. Entiendo que con la retirada de la crónica del blog y las correspondientes disculpas ruego demos este asunto por terminado. En estos años en los que Etílicos han jugado- y si Dios quiere, ahí estaremos en Noviembre- en distrito, han demostrado su saber estar y su deportividad, haciendo mil amigos y ningún enemigo, al menos que conozcamos, y esperemos que así siga siendo. Nuestras disculpas y mucha suerte en las finales.


En segundo lugar, dejar claro de una vez por todas y para siempre que las crónicas etílicas que compartimos en el blog con el resto de equipos y con el público en general, no presuponen una verdad absoluta, ni una crítica certera sobre lo ocurrido en un partido, ni pretendemos ni queremos que así sea, ni falta que nos hace. Esto no es una crónica limpia, pura, objetiva y deportiva que puedas encontrar en cualquier blog de baloncesto, nuestra crónica es solo una sátira, una mentira maquillada sobre datos reales , una farsa,un ardid convenientemente planificado para reírnos de todo y de todos, empezando por nosotros mismos e intentando que todos los implicados se sientan cómplices de la historia y se diviertan con ella . He acusado a mi propio equipo- servidor incluido- de ser gordo, acabado, tullido, fantasma, fatiga, extraterrestre, borracho,inculto, monstruo de serie B, decadente e informal. Y aunque todo esto anterior si que es cierto, quiero entender que nuestro hacer en la cancha, y después de la misma, en el post-partido, de muestra que somos unos tipos llanos y sencillos que solo quieren jugar a baloncesto, vivir la vida de la mejor forma posible e intentar impregnar de nuestro espíritu etílico a quien quiera y se digne a conocernos.




Dicho lo cual. Pasen y lean. Un abrazo. A todos.





ETÍLICOSVS LOS HOMBRES DE ALBERTO ( si se hubiera llamado Paco y no Alberto, lo borda)


Me llaman por la mañana. Al teléfono- Negre, pasamos el partido del sábado al jueves.-


-¿Pero que mierda? Yo quiero ver gran hermano. El escote de la Milá solivianta mi lado wookie.


-no puede ser- suspira- el equipo de Alberto y todos y cada uno de sus hombres nos han implorado cambiar el día- me dice- el sabado van a dedicar la jornada a buscar el cadaver de Bin Laden en la costa, a alicatarse como los botijos, por dentro, y no precisamente de zumito y, al final de la noche, el que sobreviva, va a asistir a una despedida de soltero, de esas de agua lanjarón embotellada y scatergories hasta las tantas, ya me entiendes...


-¿ Y se casan los hombres de Alberto ? ¿ todos ? Coño, que bonito, como en siete novias para siete Albertos... estooo...hermanos.-


-No se, no he preguntado, en cualquier caso, el jueves a las 20:30 en el colegio Maristas.-


-¿ A las ocho y media ? Pero... ! Me pierdo el Betis!


-Tío, eres mas fatiga que Gollum de gerente en una joyería, ¿no te lo han dicho nunca?


-Hum. Hoy no. espera, si. Dos veces.


Después de dejarme aconsejar por mi psicólogo, mi psiquiatra, mi madre, y por un enano con un gorro que pasaba por allí, decidí dejar misneuras fatigales ( o fatigosas, si eres de letras) de querer llevarlo todo hacia adelante - es a lo que te acostumbran una vez que te haces autónomo- y acudir al partido, hacer piña con mis compañeros ysaborear el penúltimo partido de una liga que nos ha venido demasiado grande por demasiados motivos; lesiones importantes,desbandadas parciales y totales de jugadores, la sanción de nuestroúltimo fichaje ( animal-man) y, sobre todo, por el embarazo psicológico de Clemente, con su posterior parto y bautizo celebrado en el Flamingo que nos dejó descompuestos para toda la temporada. La complicación subyadcente de mojar la cabeza de un bebé que no ha existido nunca, y ya no te digo comprarle ropa - ¿ que talla pides?- ha resultado ser una rémora en los entrenamientos, en los partidos y en nuestra relación con Clemen. Nosotros intentamos pasarle el balón, pero él solo busca una madre para su hijo. Y un sonajero. Y un dvd de cantajuegos.


El jueves, ya por la tarde, me asomé al espejo y hablé con mi empleado- yo- para que chapara la tienda temprano y se acercara- un decir, porque los Remedios me pilla allí donde Cristo perdió la boina- a intentar estacionar en un barrio en el que parece que los bloques de pisos han sido plantados y no construidos y en el que aparcar es habitualmente mas difícil que alisarle el cabello a la duquesa de Alba. Después de imprimir un plano que Diego había colgado en el blog, me dejé llevar por mi lado masculino y mi dislexia, llegándome a perder tres o cuatro veces, hasta que le pregunté a un simpático ancianito por el colegio donde jugábamos,el Maristas


- si hombre, mira, sigue hacia delante, el segundo semáforo, a la izquierda, no tiene perdida.-


Después de agradecer a tan sumaria senectud de los consejos implorados, llego al colegio, donde milagrosamente, hay un hueco enorme para mi vehículo, así que, mirando al cielo, doy las gracias a Dios y comienzo a rezar un padrenuestro... Justo hasta que leo:


colegio Salesianos.


Mierda...


ya con la hora en el culo, y sin querer mover el coche de sitio- me asustó la mirada vampírica de un conductor cuando me vió con las llaves en la mano y cerca del vehículo- deduje que el colegio Maristas de los pimientos no tendría que estar muy lejos y que,preguntando se llega a Roma. Y creo firmemente que Roma estaba mas cerca que el Maristas, porque tuve que patearme una avenida mas larga que un recopilatorio de los mejores momentos de Arrayán, toda la calle Febo y, para colmo, medio colegio porque volví a equivocarme y busqué la puerta por donde se supone que tenía que entrar y que juraría que los hados movían una y otra vez de sitio para que llegara tarde al partido. ¿ A quien coño se ocurre poner seis puertas a un mismo colegio, que ya de por si ocupa una manzana? ¿ a un delineante epiléptico? ¿a un arquitecto con mala saña? ¿ a un ingeniero con parkinson?




Mierda de país.



Tal como cruzo el umbral de la bonita pista de baloncesto que tienen en el colegio de las siete puertas con siete cerrojos y siete llaves, me encuentro de frente con los hombres de Alberto ( que es curioso, los esperaba mucho mas Albertados, pero solo son chicos corrientes que juegan al baloncesto) los saludo moviendo la lengua, que ya me llegaba al suelo y me acerco a mi banquillo a sentarme y estirar las piernas. Allí me encuentro a Diego, al que distinguí por los ojos,porque ya el resto del cuerpo lo tenía vendado a la espera deponerse la armadura Mark VI que había alquilado a Tony Stark para la ocasión, a Jose, que se estaba probando mientra botaba uno de los dolores que tiene a modo de balón, y a Fran, que como resulta que noes sábado y no tiene que cocinar Hamantashen ni acicalarse la barba, pues estaba dispuesto a jugar con nosotros.Entonces me dice:


-Negre, ¿no calientas?-


-Calentaría de ostias al abuelo de Heidi que me ha hecho correr dos kilómetros a velocidad absurda- le gruño- y luego lo reventaba a pedradas.-


-שלום- me responde. Y luego se desenvuelve la toga y el Strehimel y se dedica a tirar tiros libres.


Después de quitarme el chandall y acercarme a la cancha, compruebo que los aros de la pista están un poquillo altos, tanto que no acertaba adivisar si estaban pintados en naranja, tanto que los hombres de Alberto lanzaban los tiros libres con catapulta, tanto que cuando se mete una canasta, ademas del sonido de la red suenan cristalitos, que es el resultado de chocar el hielo que pilla el balón a esas alturas en contacto con el hierro. A pesar de todo la cancha es coqueta, lo suficientemente larga como para cansarse, pero con un bote de balón correcto y sin las pintadas de las cuevas de Altamira que tiene en el suelo Mar del Plata.



El arbitro, un chico amable al que le encantan las botas Nike de importación que me traje de Londres a precio de risa- soy informático, vivo en la red, que quieres- y que las observa tanto que cada dos por tres me pita pasos, señala los tres minutos de rigor y hacemos una casa de Bob Esponja- una piña- cerca del banquillo para deliberar esas cosas que se hacen antes de los partidos. Comprobamos que tenemos, para variar, muchas bajas en el equipo. A Popi lo están desparasitando después de estar todo el fin de semana errando como Hombre lobo en los bosques perdidos deDios. También nos ha cogido el moquillo. A Luisma lo operaban de un pequeño alien que se esforzaba por salirle del brazo y se fue con su platillo volante mas allá de Neptuno porque dice que la seguridad social allí es cósmica, Sergio sigue desaparecido por dormir con el culo al aire y pillar un resfriado digno de su altura- el everest con zapatos de deporte- y, por último, pero no menos importante,Franco, que sigue con esa manía de ponerse el gemelo en el brazo y decir.:


-mira tío.. !parezco Popeye!


En total somos ocho, Diego, Jose, Ramos, Javi, Clemente, Kisco, Fran,Dani, la novia de Dani ( bueno, ella no juega, pero se ha traído unlibro de Boris Izaguirre y va a culturizarse en el banquillo ) y un servidor, tenemos banquillo, pero ni puñeteras ganas de hartarnos de correr en individual, así que planteamos una zona dos uno dos que defenderemos visualmente, poniendo cara de chico malo y contemplaremos como los hombres de Alberto nos pasan por encima como una apisonadora.


Un minuto, los nervios del comienzo aparecen, unimos nuestras manos y vociferamos nuestro grito de guerra:


-ALCOHOOOOOOOOLLLLLLLLLLLLL ( ¿ que pretendías , que llamándonos etílicos fuéramos a gritar Sunny delight u otras mierdas por el estilo?)


Por nuestro equipo salimos Fran, un servidor, Diego, Ramos y Dani,embutiendo nuestros maravillosos cuerpos en camisetas rojas,aprovechando que Diego vestía de Iron-man.


Por los hombres de Alberto, que visten de blanco Alberto, salen, Alberto I, Alberto II, Alberto III, Alberto IV y...me froto los ojos, me doy un par de golpecitos en la cara y compruebo que sigo despierto, pero por mi madre que Alberto V es Bruce Willis, o su clon, o algo parecido. Noté tambien que este quinto Alberto tenía una rara enfermedad, la cual le provocaba que le salieran unos bultos por casi todo el cuerpo que el médico dictaminó que eran músculos, y que para colmo le hacían correr, saltar y tirar de fábula. ¡La de cosas que se aprenden en Hollywood!!!!


el árbitro suelta el balón en el aire, Diego dispara un rayo repulsor que, a pesar de acertar en la pelota, hace que caiga en las manos del base contrario, que pasa a uno de los Albertos y falla. Cogemos el rebote, se la damos a Fran, que busca el aro contrario con tanta ansia como si visualizara el muro de las lamentaciones, entonces le hacen personal. Dos tiros. Me digo que si mete alguno de los dos, nos hacemos los muertos, suspenden el partido y lo ganamos, pero en ese momento, la felpa que me mantiene sujeto el cerebro al resto del cuerpo, se me cae, me desestabiliza el coco, me da un chispazo y termino rememorando la melodía del último anuncio emitido en TV de Barón Dandy. Cuando vuelvo en si, Fran ha fallado los dos tiros y corremos hacia la defensa como Forrest Gump harto de anabolizantes. Hemos perdido nuestro momento, a la mierda el partido.


Sin embargo y sin que sirva de precedente, después de anotar Alberto ( hum, pongamos que el IV) Fran se casca un triple y nos ponemos por delante, ellos vuelven a fallar y Fran vuelve a encestar...pero es que fallan de nuevo y yo me casco un ganchito a lo Magic Jonhson que hacía años que no me entraban, y va y resulta que también entra. El entrenador del equipo contrario, que se llama Alberto, pide un tiempo alberto y los dos equipos retornamos a los banquillos.



En el nuestro se respiraba algo raro, entre todos nos mirábamos asustados, como si hubiéramos roto algo, indecisos a hablar, por miedo a que la burbuja de felicidad donde flotábamos estallara.Estábamos ganando a Los hombres de Alberto en su propia cancha. Y eso no era normal.


Fuia dialogar con Dani- siempre quiero tenerlo cerca, porque me debe dinero- pero había salido a buscar a la novia. Ésta dedujo que si de cinco intentos, habíamos encestado las cinco, era el momento idóneo para comprar un cupón.


Visto que Dani no aparecía, le pregunté a Diego, que se había quitado el casco para echarse agua.


-¿ el trato de cambiar el partido al jueves por los Albertos incluye dejarse ganar?


-Pos no que yo sepa- me responde.-


-Entonces..- murmuro- ¿ estamos siendo mejores que ellos?


- Eso parece – sonríe. Y sonrío, y entonces entiendo que esto de hartarse de correr un Jueves detrás de una pelota mientras la fuerzas te acompañan, aguantando dolores inverosímiles que te recorren de arriba a abajo, con toses tabaqueras y codazos y caricias del contrario que dejan moratones en todos los lugares del cuerpo, se llama BALONCESTO, y bendito el día que mi hermano me lo puso por delante para que yo aprendiera a jugarlo, a disfrutarlo, a vivirlo, a sentirme pleno mientras lo practico y dando gracias a diario por poder seguir haciendolo, a... un momento, que me estoy poniendo moña.


El arbitro nos invita a entrar de nuevo en la cancha y compruebo que todavía no ha terminado el primer cuarto y ya nos sentimos cansados.La temporada ha sido demasiado larga e infructuosa, y eso nos ha dejado huella, pero decidimos apretar los dientes e intentar ganar,por lo menos, el primer cuarto.


Que menos mal que apretamos los dientes, que si no, nos los quitan y los encestan también.


Tal como salimos a jugar, John Mclane- ¿ no sabes quien es? No mereces vivir- nos casca un triple casi desde el banquillo, los Albertos se albertan y nos secan en individual, aguantamos como podemos, pero la diferencia de nivel hoy por hoy es notoria y terminamos el primer cuarto con un 14-12 para ellos. Cachis, por poco.


En el segundo y tercer cuarto, mas de lo mismo. Hacemos buen baloncesto,diría que el mejor desde que estoy en este magnífico grupo de buenas personas que forman un equipo único, pero físicamente nos pueden, aunque les ganamos en rebotes ( tenemos a Kisco, que desde la semana pasada piensa que es un canguro y no deja de dar saltos) y en entradas a canastas, pero nos fríen a triples, uno detrás de otro, aprovechando que juegan en su cancha y que le tienen tomada la medida a sus aros, hasta sacarnos una distancia de veinte puntos que ya nos acompañarán hasta el final del partido.


En último cuarto, ya casi de basura, destacar el volumen que ha tomado nuestro Jose, que si en vez de ir de rojo hubiera ido de naranja,hubiera sido el reclamo perfecto para promocionar la película“Naranjito II, el retorno”, que terminamos de poner de los nervios al arbitro reclamando demasiado, aunque alguna que otra con razón y, sobre todo, la última jugada del encuentro.


Quedan 10 segundos, posesión para los Albertos, Alberto I pilla la pelota,la bota, hace un buen dribling y se acerca al triple, lanza y...Javi, que lo cubría, salta como un rano y le pone un tapón que hace que el balón salga del campo, pero por el fondo, provocando en ambos banquillos exclamaciones, risas y cachondeo. El partido termina en un57-37 y nos sentimos exhaustos, cansados y doloridos, pero muy contentos por nuestra primera parte, que demuestra que poco a poco, aunque este año haya sido tarde, vamos a volver por nuestros fueros.O al menos nos seguiremos divirtiendo, que coño.


Pd: COJONUDOS los hombres de Alberto, con un humor envidiable, mas sanos que un bocadillo integral de pescado en blanco y, como única pega que ponerles , que nos dejen fuera de la despedida de soltero.





Eso no se hace, Mclane.





Comprobé después del partido que esta es la quinta crónica que escribo y que todavía no me ha salido gratis ningún post-idem, así que aprovecho esta misiva para recordarle a mis compañeros que tienen menos palabra que Julián Muñoz jugando al monopoly, menos detalles que el salpicadero de un Panda y mas cara que una foto de familia de los moais de la isla de pascua.


Y para colmo, después de las cervezas ingeridas, de los dolores del encuentro y de tener que pagar mi bebida , tuve que andar dos kilometros para recoger el coche. En los Salesianos.


Puto abuelo, puta Heidi. Mierda de país.

CRÓNICAS ETILICAS TOMA IV Etílicos vs F.A,R.S.O.S


Mis arreos son las armas,
mi descanso es pelear,
mi cama las duras peñas,
mi dormir siempre velar.

Anónimo. ( a Kisco, y su constancia tableril)


ETÍLICOS VS F.A.R.S.O.S ( farandula andaluza de recauchutados de salazones y orondos soplanucas )
- ¡Trata de arrancarlo, Chewacca por Dios, trata de arrancarlo!- el monstruo peludo miraba el motor del spider mientras rugía ardientemente. La cuarta luna de Endor se ensombrecía, vaporosa ante la llegada fulgurante de la estrella de la muerte y el capitan Kirk, ya convenientemente vestido de Romuliano....

RINGGGGGGGGGGGGGGGGGGGG!!!!! - las 9:00 AM . Me levanto como puedo de la cama hasta rodar convenientemente hasta la mesa del salón, donde quedó preparada la ropa del partido. Mientras me quito una legaña que podía ser tranquilamente la peineta del último concierto de la Martirio, suena el teléfono. Dani- espolón power- me envía un mensaje en el que dice que no tiene cuerpo para el partido, que está muerto ( miente, los muertos no tienen whats app) y adereza la proclama con una bonita foto donde aparece el susodicho, la reina de los alineadores de luz, vamos su novia, su hermana – la de la novia- y el tío Sam que salía en los anuncios de la segunda guerra mundial, todos correspondientemente tajados, haciendo gala del nombre de nuestro equipo y, supongo que a esas horas de la noche en las que es tan complicado pillar un taxi como acertar a ver a Obama vestido de lagarterana. De momento ya tenemos dos bajas, Dani, el pivot titular, pese a que cuando corre mete las orejas en los charcos, y de Franco, todavía convaleciente de esa habilidad que tiene de subirse el gemelo a la espalda y parecer un dromedario moruno.

Arranco el coche y pongo rumbo a Alderaan... estooo, al pabellón Mar del Plata, una bonita cancha que está a tomar por culo de donde vivimos, donde en el espacio donde caben dos campos de baloncesto, han metido cuatro, junto a otro de futbito y otro de balonmano ( ese juego en el que solo participan dislexicos bipolares, baloncestitas canorros fracasados y pulpos albinos de granja ) y cuyas franjas del suelo hacen mas sencillo descifrar los jeroglíficos egipcios sin la piedra de Rosetta que saber cual es la linea de banda. Por no decir que el tamaño de la cancha es pequeño, minúsculo, enano, tanto que si lanzas un tiro libre te lo apuntan como triple, tanto que un operario del ayuntamiento grapa a la pared a los componentes del banquillo porque no caben sillas y, lo que es peor, cada vez que te despistas o estornudas, resulta que levantas la cabeza y ya no estás en el pabellón, sino en el bar de enfrente mientras el camarero te pone una caña, sonriente.

Aparco el coche donde puedo, porque los aparcamientos son equivalentes al tamaño de la pista- para micromachines- y veo divisar un coche que conduce Javi- pagaré lo que consumo, pero hoy no, mañaaaaaaaaaaana- y de copiloto a Jose, que había dejado en el asiento de atrás a sus dolores. Me saludan y, como puedo, acierto a señalar el bar y decir.- café.-

después del café y un donut- hacer constar que dejé el agujero del mismo como propina para el camarero- entro en el pabellón y compruebo que solo cuatro jugadores de nuestro equipo calientan entrando a canasta. Fran, un chico que solo puede jugar los domingos- es judío y los sabados los dedica a rezar la torá en hebreo y a sacrificar corderos- y que, como casi siempre jugamos los sábados, pues como que esta temporada ha pintado mas bien poco. Diego, que estaba enfrascado en la circuitería eléctrica de su armadura de Robocop, indispensable para jugar y no desmontarse a la vez, los susodichos Javi- Oh, un biombo- y Jose- me duele y sufro en silencio- junto a un servidor, eramos los suficientes para jugar, si consideramos jugar el arrastrarse por la cancha mientras el contrario abusa vilmente de nuestra moral, ya etérea y caduca.

Al rato aparecen Ramos, el último fichaje del equipo y que poco a poco se está aclimatando a jugar y no vomitar a la vez, Kisco- no tengo canas, es que despinto- y Clemente- tengo el pecho de lata y el corazón de oro- nos faltaban elementos importantes como Sergio, el único jugador del equipo que sabe a que huelen las nubes porque le llegan a la altura de los cojones, a Luisma, baja en este partido por hacer de testigo en un juicio intergaláctico mas allá del cinturón de Orión, y a Popi, que por el mero hecho de haber luna llena en el día de ayer, hoy estaría vagando por los bosques perdidos de la Galicia profunda, mientras aulla al viento, resopla y ruge mientras atrapa su enésima presa y el eco, discreto, le hace los coros a sus gruñidos. Que luego, ya en casa, he supuesto que el nombre del pabellón, MAR DEL PLATA, es anatema mortal para los hombres lobos, quizás por eso jugó el último partido aquí envuelto en celofán. En fin, leyendas de pueblos. infamias escritas. Mierda de pais.

El arbitro, un tipo super agradable, ecuánime, discreto y consecuente, por no decir que apuesto y atractivo hasta para un heterosexual como yo ( que nos arbitra otra vez el Jueves y lo mismo lee la crónica, coño, que hay que decirlo todo) pita tres minutos y Javi- no a todo- da el quinteto. Por el equipo contrario, F.A.R.S.O.S ( federación ariocooperativa de rodapies, somieres y orfebrería siliconada) puede repetir jugadores hasta el hastío- cuento como diez tipos, casi todos calvos y rapados al cero, con un buen tiro exterior que no ejecutarían en el partido y con muchas ganas de jugar baloncesto.

Antes de comenzar el partido, somos claros con nosotros mismos, es completamente inviable ganar el partido, porque el equipo contrario es muy superior a nosotros, porque el brillo de sus calvas nos desorienta y nos hace perder balones y porque nos falta lo mejor del equipo. Así que decidimos jugar a divertirnos y echar de menos a Franco en el postpartido a la hora de pedir la cuenta.

Nos unimos los que habemos y gritamos nuestro estandarte de guerra:
- ALCOHOOOOOOOLLLLLLL! (prohibido pegar carteles, responsable la empresa anunciadora)

El arbitro suelta el balón en el aire, los servocompresores mecánicos de la armadura de Diego resoplan, pero aun así, pierde el salto . Nos encestan, nos ponemos por primera y única vez por encima en el marcador ( 2+1 de Fran, que para lanzar el tiro libre se quita el sombrero negro y la toga ) y peloteamos hasta llegar al final del primer cuarto con un 7-19 que nos indica, erróneamente, por donde van a ir los tiros ( nunca mejor dicho).

El segundo cuarto es malo de cojones, ambos equipos nos proponemos fallar todo lo fallable, yo vuelvo a pisar el pie de un contrario al entrar a canasta y me termino de joder el tobillo de la semana pasada, me duele, pero como soy mas fatiga que el tío Gilito de guarda jurado en la fábrica de moneda y timbre, me callo como una servicial mujer liberal de 50 y la cama, no digo ni mu y juego todo lo que puedo- y lo que no puedo, también- terminamos con un 4-8 y (para los de letras) un total de 11-27.

en el tercer cuarto mejoramos en defensa, con un soberano tapón de Javi, pese a que se sienta en un bordillo y le cuelgan los pies, otro de Clemente que hunde al contrario en el suelo. En ataque lo hacemos mejor , repartiendo los puntos entre todos, con Kisco cascándose ( onomatopeyas everywhere ) dos triplazos desde siete metros y otros tres puntitos míos de una entrada- para variar- y un tirito libre, dos de Clemente mientras lee a Kafka y algo mas que cae en el aro. Hacemos un 13-15 y dejamos el tercer cuarto en un 24-42, mas abultado de lo que parece porque FARSOS no está haciendo un buen partido, pese a ser muy superiores fisicamente.

En el último cuarto empatamos a 8 puntos y sucede una jugada mítica de ahora en adelante que quedará para contar a nuestros nietos. Al lío.

Fran está en el banquillo, yo subo la bola como puedo- mal- y en un par de pases el balón llega a Kisco, que hace un amago y se dispone a entrar a canasta, suelta la bandeja y falla, pero coge el rebote, vuelve a lanzar y falla, aun así vuelve a coger el rebote, entonces tira... y falla, pero por el azar del destino, la pelota le vuelve a las manos como la farlopa a cualquier individuo de Las Vegas, como el dinero al político, como el dolor a Jose, entonces agarra el balón, salta mientra grita con rabia y...falla. El equipo contrario se mira, sorprendido, mientras Kisco vuelve a coger el rebote y falla, convirtiendo la jugada en un bucle infinito. Entonces un chico que estaba sentado en la mesa saca un monopoly y jugamos entre todos catorce partidas seguidas, mientras los de FARSOS se dedican a apostar en una timba de poker que se inicia en el banquillo , con cubatas y chicas rubias incluidas. Mientras, de reojo, controlamos a Kisco en su afan de fallar y coger rebotes y fallar y coger rebotes. Por ultimo, mientras el árbitro ya está terminando de afeitarse- tiene una comunión después del partido. Kisco vuelve a tirar y, por fin, vuelve a fallar y el balón llega al base del equipo contrario, que acababa de terminar su primera novela en un rollo de papel higienico del vestuario y con el bolígrafo que le había servido el anotador de la mesa...

Es la primera vez en mi vida que veo un jugador coger diecisiete rebotes ofensivos en el mismo cuarto y fallar las mismas canastas , por mis rilis. Aplaudan.



Dejamos el final en un 32-50, marcador que no sorprende en cuanto a puntuación, eran mas y mejores, pero que al menos no nos deja un mal sabor de boca, la liga se termina y no tenemos opciones de nada, salvo dejarla pasar y prepararnos para la siguiente. Rock and roll.

Pd: en el postpartido nos ponían gambas cada vez que pedimos una cerveza, a partir de ahora van a hacer el cocktel de marisco con galletas maría fontaneda. Me cuentan que Kisco dejó de saltar para coger el rebote sobre las nueve de la noche, momento que aprovechó para ver el madrid y luego ducharse. El psicólogo opina que en un par de semanas dejará de balbucear.
A mi me duele el tobillo. Mucho. Pero mas me tiene que doler para no acudir al partido del jueves.

Como el tío Gilito. Mierda de país.





CRÓNICAS ETILICAS TOMA III etílicos vs luca fuckers



¡Amigo!
Levántate para que oigas aullar
al perro asirio.

Luis Cernuda ( dedicado a Popi y sus gruñidos)


ETÍLICOS VS LUCA FUCKERS ( lucas??? jarl, no puedorr, este caballo viene de Bonanzaaaaaa, fistrooooo fistrooo )

Dejé a mi señora, con una contractura en la espalda que hace que en estos momentos se asemeje mucho a la tortuga Manuelita, con la bolsa de basura para tirar en el contenedor en la mano y con cara de “cariño, te compensaré por dejarte sola” para acercarme a Hytasa a jugar a baloncesto. Hoy estábamos concentrados a las cinco en punto de la tarde ( muuuu ) ,particularmente, todavía seguía acumulando dolores del entrenamiento de ayer, en el que un principio íbamos a estar peloteando y haciendo algún ejercicio de ataque que otro y terminamos dándonos bocados en los tobillos, corriendo como locas treintaañeras en las rebajas de Enero del corte Ingles y terminando en un post- entrenamiento de cinco o seis cervezas por cabeza y dos platos de patatas de bolsa ( crisis, crisis, everywhere) que acabaron por recordarme la edad que tengo, hacerme llegar a casa bailando el duba-duba y comprobar que mi mujer se sigue enfadando- con razón- cuando llego a las doce y cuarto de la noche de un entrenamiento que termina a las diez , oliendo a cerveza y balbuceando cosas ininteligibles cuando lo que quería decir era – buenas noches.( hum... cariño, si lees esto... te compensaré... otra vez ).
Tal como entré en la cancha de Hytasa comprobé que no era el único que había corrido demasiado el día de ayer. Jose y sus dolores, base suplente del equipo que le da minutos a Franco, no se vestía. Bueno si, llegó vestido- tiene que ser muy desagradable ver a Jose desnudo mientras juegas a baloncesto- me refiero a que no se vestía de corto, así que se dedicó a ayudarme con mis vendajes en codo, tobillo, pierna, rodilla, cuello, píloro e instentino delgado. Gracias Tron-

Algunos de los nuestros ya estaban en la grada del pabellón, Popi, todavía agradable, rizado y atento antes de su transformación lupina, Luisma, sonriente como cuando le explicas a un chino que tiene que pagar impuestos y te dice
-Si, si , balato balato.- , Franco, que parece tan serio como una estatua de su apellido y que, sin embargo, es el que suelta las gracias a navajazos, cuando menos te lo esperas y entonces te descojonas y piensas.- coño, con lo serio que parece; y Diego, que, como un servidor, cada día que pasa hace que parezca mas una momia que un jugador de baloncesto. Por el camino que vamos, la próxima temporada terminaremos alquilando armaduras de Batman para los partidos de casa.

Poco a poco fueron llegando el resto de jugadores, Sergio, el mas alto del equipo , que mide mas o menos lo mismo que un mes en el que el sueldo se te acaba el dia doce, Kisco, al que todavía no se le quita la cara de padrazo primerizo y Dani, espoleado ( y espoloneado juajuajua que puntos tengo ) por su buen partido de la semana pasada y por su novia, que le da cariño y mimitos y le hace ser mejor amigo y persona.

A falta de entrenador, el propio Dani saca galones ( y espolones juajuajua vale, esto ya no tiene gracia) y nos pone a calentar, entradas a canasta, coger el rebote e intentar cortale la cabeza a balonazos al que se cruza, por si acaso. Al final llega también Ramos, al que estuve por decirle que su mochila era redonda como un queso de bola, pero me abstuve y Javi, con el que tuve una bonita y breve conversación:
-Javi.-
-ZzZZZZ hum?-
-Tienes una almohada en la cara-
-ZZZzzzzZZZZssssiestaaaaa grofff entrar a canasta ZZZzzzz-

y esa fue toda su aportación en el partido como jugador, dedicándose en el encuentro a labores de entrenador, animador, agitador y Christian Dior.

tras ese trasvase de información, deduje que las cervezas del post-entrenamiento habían hecho estragos y que lo mismo nos afectaba para el partido, pero este equipo cada día me sorprende mas. El último en entrar en el pabellón es Clemente, vestido con una cazadora de motocicleta, unas gafas de sol que consiguió apuñalando al doble de Tom Cruise en Top Gun y un casco de bicicleta en la cabeza. Y se sienta en el banquillo, tan pancho.

El arbitro, un chico joven que, bajo mi punto de vista, ha pitado de forma bastante aceptable, exceptuando todo en lo que yo estaba involucrado ( esta es mi crónica y me la follo como quiero ) pita tres minutos. Se dan los quintetos. Por los nuestros salen, Franco, Popi, Luisma, Diego y Sergio, por el equipo contrario, cinco tipos vestidos de azul pitufo, entre los que destacan un par de jugadores al que, si no es por el número en la espalda, no sería capaz de diferenciar, un amigote de los tiempos de instituto y un chico de color, de color negro, básicamente.

El tipo del silbato pita un minuto y nos unimos en nuestro grito de guerra.


-¡ALCOHOLLLLLLLLLLL! ( que esperabas, que siendo un equipo que se llama etílicos aprovechásemos este fulgurante momento para vender productos de Avon?)


comienza el partido, perdemos el salto y nos hacen un parcial de 1-7, así para ir cogiendo forma y tal, cuando sucede una jugada que marcará mi devenir personal en el partido;

vemos a Franco acercarse al banquillo imitando a Chiquito de la calzada, automáticamente le decimos que los Lucas Jarls- no puedor no puedor- son el equipo contrario, que no está el partido para hacer de Florentino Fernández y que se deje de gilipolleces. Entonces dice:


-¡el gemelo, el gemelo!.
-Ostia Franco, ¿ eres gemelo? ¿ pero tu no eras hijo único?
-No, coño, el gemelo de la pierna, que me duele.

Después de comprobar que, en efecto, Franco tiene dos piernas y que el gemelo de una de ellas parecía una morcilla campurriana, optamos por cambiarlo-a Franco, no al gemelo, es una operación demasiado delicada para practicarla en una cancha de baloncesto- y sacrificarlo de un disparo en la cabeza al final del partido. En ese momento, me dio por pensar...si Franco no puede jugar, y Jose tampoco, porque está lesionado y sin vestirse de corto, el que juegue de base se va a tener que comer todo el partido sin descanso....hum...oh oh...mierda.


-negre, pide el cambio que vas de base.- por un lado, me santigüe, sabiendo que era yo precisamente el que me comía el marrón, despues de la paliza de ayer y su correspondiente cansancio, de proclamar que como eramos muchos en el banquillo íbamos a defender en individual, de las cervezas ingeridas y posterior cogorza, y de los dolores crónicos asociados a mi bonito cuerpo de adonis, tenía todo el partido por delante para correr y terminar de reventarme, pero por otro, me dije que era lo mejor para ir cogiendo la forma, seguir entrenando el bote y para apaciguar mi ego, que piensa que tiene veinticinco años y todavía quiere jugar los cuarenta minutos seguidos. Y de base. Que coño, palante.

Terminamos el primer cuarto con un 12-19, con muchos tiros erráticos y un balance defensivo tirando a regular. Pero bueno, el equipo se va aclimatando a los nuevos jugadores, ya no tenemos la losa de creer que somos asquerosamente negados y , con sufrimiento, van entrando mas canastas desde cada vez mas lejos.

El segundo cuarto resulta igualado, en el que termino rodando y estrellado en el suelo después de pisar una pierna al entrar a canasta, tanto que el jugador contrario me ha preguntado si me había hecho daño.- no puedo- le respondo- soy autónomo-. Entonces se ríe y me dice – haber estudiado- Le echamos casta al asunto y el equipo pitufino pro-chiquitistán no puede con nosotros, al menos no se nos va en el marcador pero comenzamos a padecer una rémora que nos hará perder el partido. Los tiros libres. 1 de 3 en la primera parte. Bagaje corto, cortísimo si tenemos en cuenta que terminamos la primera mitad con un 20-29 y no andamos finos en ataque, esos puntos perdidos resultarán fundamentales al final del encuentro. Que si, coño, terminad de leer la crónica, ostias.

En el tercer cuarto defendemos mejor,, el equipo corre para ambos lados de la cancha, nos lo tomamos en serio y el equipo contrario lo nota. El chico negro se puso mas negro aun ( tornando en un color así como negro azulado muy bonito, con destellos, ) con Popi mientras intentan atizarse entre protestas, tirones de camiseta y recriminaciones varias. El arbitro no termina de medir su juicio y nos carga de personales, que le suponen cuatro tiros libres convertidos al contrario y, sobre todo, por dos acciones que nos hacen perder el partido.

En primer lugar, cuatro tiros libres seguidos perdidos, que no voy a decir que jugador los falla – Clemente, el del casco y las gafas de sol, si, ese mismo- para que no se sienta ofendido- ¿ he dicho que ha sido el pecholata de Clemente?-, pero que lo voy a tener tirando desde la bombilla hasta que me vuelva a salir pelo en mi primorosa calva de curita de la edad media. Y en segundo lugar, un triple que nos cascan en el último segundo de tiempo, a pesar del engorilamiento defensivo y que nos deja mas fríos que cuando se te presenta el cobrador del frac en la celebración de la boda de tu propia hija y que nos deja mas desangelados que un gitano en un juicio.
De un posible 38-38 a un 34-41. la cosa cambia, ¿ verdad? Pues eso. Menos mariconeos y mas tiros libres en los entrenamientos.

El último cuarto lo ganamos de uno, luchando con las fuerzas que quedan, pero volvemos a caer en los mismo errores, volviendo a fallar tres tiros libres- siete en total- y no sabiendo hacer personales para parar el tiempo. El partido termina al final en un 51-57 bastante digno, en el que vamos viendo la progresión de nuestro ataque y comprobando que, si pulimos algunos defectos que todavía no hemos solucionado del todo, terminaremos por dar la sorpresa, seguro.

Pd: me he perdido el postpartido por motivos personales, y me siento vacío, sin alma, decadente, solitario, sevillista. Al final no hemos sacrificado a Franco de un tiro en la cabeza, entre otras cosas, porque tiene una rara manía de pagarlo todo en los bares donde depositamos nuestras posaderas, y el resto del equipo agradecemos esas cosas y las valoramos positivamente. Luisma ya dice algunas palabras en castellano como tiempo, casco, bici, clemente y cabrón, todas ellas en la misma frase y, paradojicamente, hoy era un dia precioso para estrenar el casillero, aunque  lamentablemente no ha podido ser.

Y al betis le han escamoteao dos penaltis. Uno en el descuento.
Mierda de pais.

Cronicas Etilicas II

“Siempre llega mi mano más tarde que otra mano que se mezcla a la míay forman una mano.”
Oliverio Girondo. ( dedicado a Clemente, al poste bajo)
*Nota del autor:
antes de comenzar la crónica, mis más sinceros saludos a todos y cada uno de los componentes del equipo Planti-Park, a su juego limpio, a su buen rollo, su compañerismo y por la sintonía que nos une a todos en esto que se llama Baloncesto. Disculpen de antemano cualquier barbaridad que escriba posteriormente, tomen esta crítica como un ejercicio de humor y no lo hagan algo personal. Sobre todo porque a veces entrenamos juntos los jueves y no quiero que me queméis el coche. Un abrazo y buena suerte.
C.B ETÍLICOS- PLANTI-PARK ( como mediamarkt, pero para plantas???? y que, que los entrena el padre Mundina?. Ellos no pagan cuota de equipo, SE ABONAN????? )
Quedamos yo y mi ego con Dani (espolón-man) en el telepizza, junto al chino de Rochelambert para acercarnos al sótano de San-Pablo, ya que nos toca jugar fuera. Hoy los empleados del bar Caramba, que se encuentra justo al lado de nuestra cancha habitual, en Hytasa, vestirán de luto porque saben que la abultada cuenta de cervezas y panchitos van a caer en otro sitio. R.i.p.
Dani abre la puerta del coche y entra, se encuentra apesadumbrado, triste, melancólico, básicamente como si fuera un bético cualquiera estos últimos años de apogeo palangana. Su talón no termina de mejorar, el espolón ya parece la vela de un bergantín español y le duele bastante cuando hace cualquier tipo de deporte, cuando corre y cuando... hum... juega al scatergories.
Arranco el vehículo y se sincera.- este es mi último año, Negre, la próxima temporada no me hago ficha, entreno entre semana y poco mas.-
yo lo miro con cariño, entendiendo su parecer y de forma sutil y cariñosa le replico.- Dani, que mierda me estas contando, como tengas alma de retirarte, te arranco los cojones y te los pongo en la espalda que vas a parecer un submarinista subordinado de jaques Custoau. Te infiltras y punto, coño ya. O te operas, o lo que sea, pero tu NO vas a dejar de jugar a baloncesto. Te rajo, a ti y a toda tu familia. Y luego te violo. Y luego te rajo otra vez, pero con un tenedor.
Y luego en las heridas te echaré agua oxigenada. Del lidl. Caducada. Y luego...
vale, vale, que no he dicho nada.- se ríe, aunque noto que se agarra sus partes nobles y se aleja un poco hacia la puerta. Espero que no crea todo lo que le he dicho. Sabe que nunca compro en Lidl.
Aparcamos junto al platillo volante de Luisma, que ya pasó la ITV de cuando volvió simpático y pizpireto de Mercurio y llegamos al sótano del pabellón de San Pablo, un coqueto sitio para jugar a baloncesto, salvo por las canastas, que son muy altas y duras, el parqué, que está hueco y hace que el balón quede muerto en algunas zonas, que el campo está separado por una lona con una cancha de futbol- sala (ese deporte para indocumentados inútiles que nunca aprobarán la secundaria ) y que de vez en cuando hace que se cuele un balón- por decir algo- de esos pequeñitos y redondetes de una cancha a otra, con el peligro que supone cuando estás saltando en el aire y lo pisas, y entonces ruedas al unísono con él y te ciscas en los muertos de Di stéfano, de la madre de Villar, de Maradona y en todo lo que tenga que ver con el deporte rey y su sucedáneo para chonis, canis y revientacoches . Ah, y la cancha de basket es larga de cojones, tanto que en el medio del campo hay presupuestada una parada de metro. Tan larga que es posible hacer un contrataque picando con el bono-bus. Tan larga que si siguiera describiéndola, esto no sería una crónica sino un best seller de 400 páginas.
Que no me extraña nada que sea esa la razón de que el equipo de basket de esta insigne y bipolar ciudad nunca gane nada, si entrenan en esta cancha. Mierda de país.
Tal como entramos nos encontramos a Jose, sus dolores, y Luisma hablando con Manuel, pivot titular del equipo al que nos enfrentamos; un tipo alto y grande, pero grande, ameno, agradable y con una cara de buena persona de las que ya no quedan. Al fondo, en unas sillas plegables se me hace ver a Popi, desparramado en una de ellas, y a Juan- suena la música del desaparecido, de Manu Chao- un componente habitual del equipo en otras temporadas que este año apenas ha aparecido por razones personales, tan personales que no tengo ni idea de cuales son y que si las supiera, tampoco las pondría porque, como su propia palabra intrínsecamente indica, declara la posición despótica del estado de la misma: PERSONAL, que os queréis enterar de todo, copón. A cotillear a salvame.
Por lo pronto ya somos seis, los suficientes como para jugar con un recambio sin que nos pisemos la lengua unos a otros. Este es un dato importante porque la amplia masa social del equipo, apelando al incombustible ardor baloncestil, emulando a los antaños heroes de la epopeya griega, y soslayando la necesidad empírica de hacer deporte cada fin de semana, se han largado de fin de semana a una casita de Cazalla, a emborracharse vilmente, a comer tanta carne como un argentino famélico después de dos años con dieta Dukan y, posiblemente, con el ánimo alevósico de atentar sexualmente contra alguna oveja que se encuentren en el campo. Envidia me dais, sinvergüenzas. Ya nos contareis.
Antes de pitar los tres minutos aparece Ramos, que es el único que faltaba y que estaba a disposición del equipo este finde. Somos siete, y antes de dar el quinteto valoramos nuestras posibilidades.
Jose, con dolores crónicos, algo de sobrepeso y fuera de forma, Ramos, que en los últimos años lo mas parecido a un balón de baloncesto que ha visto es un queso blanco de Vega e hijos, Dani, medio cojo y que lo he recogido de una celebración de cumpleaños- cerveza, cerveza everywhere- , Luisma, con el que apenas nos comunicamos por no saber hablar el vulcaniano, un servidor, con una rodilla mirando para cuenca, una pubalgia perenne que cuando me ataca se me ponen los innombrables como zepelines nazis, un tumor benigno a la altura del femur que duele como una suegra en el cuarto de invitados y cinco años de inactividad, casi nada; Popi, quizás el que mejor esté de forma física pero que al sufrir tantos partidos seguidos- todos los de la temporada- perdiendo, en el momento que se viste de corto solo se le escuchan unos gruñidos aterradores que denotan que no tiene la moral excesivamente alta. Y Juan.- suena el desaparecido, de Manu Chao.-
Hablamos del equipo contrario, Dani nos cuenta pormenorizadamente como juega el otro equipo – prácticamente sabe de todos los equipos de la liga, es lo que tiene no tener vida social ni internet en casa- y nos señala al jugador mas peligroso del equipo; un tipo de 1,85 y cuadrado, no de fuerte, sino de ancho, tanto que si se hiciera una foto de cuerpo entero, kodak iba a tener que hacer las suyas en papel de estraza, con el pelo rizado como media ración de caracoles y pinta de bonachón. Y duro como una piedra, como comprobé despues.
El resto del equipo miramos a Dani asintiendo, pero sin echarle ni puta cuenta, que es lo que solemos hacer cuando nos dicta alguna orden de ataque o posición en la zona. Craso error.
Decidimos dejar a Luisma , para dejar que se aclimate a la atmósfera terrestre y a Juan, me gustas cuando callas porque estás como ausente, en el banquillo. El resto gritamos nuestro alarido de guerra – Alcohooool !!!! ( que esperabas, que llamándonos etílicos hiciéramos proclamas sobre el aborto libre y gratuito?) Y salimos, nos saludamos, chocando las manos como vemos en la tele y diciendo suerte con la boca pequeña. Tal como empieza el partido el gordito simpático con forma de cubilete de Rubik coge la pelota y se casca un triple desde siete metros. Sin anestesia ni nada, y sin tiempo para sudar siquiera. Miramos a Dani y mueve la cabeza, como pensando.- cabrones, cuando hablo sin cervezas por medio hay que echarme cuenta.-
En la siguiente jugada, anotamos, anotan, fallamos y el gordito nos vuelve a cascar otro triple inmaculado. Y sonríe, y de pronto me parece que ese chico con aire de no haber, ya no jugado en su vida al baloncesto, sino de haberse acercado a un gimnasio, aunque solo fuera para a ver a las titis buenorras, cachondas y divorciadas que ponen en los escaparates haciendo spinning con el tanga fuera y los pechos operados , nos la iba a meter doblada mas de dos veces. Dicho y hecho.
Peloteamos todo el cuarto y terminamos 14-10. no está mal, para ser una pandilla de tullidos, gordos, extraterrestres y ausentes, no siempre en este orden, pero si con la misma efectividad- nula-.
Como comentario adicional, solamente decir que me pitaron dos pasos y dos dobles en solo un cuarto. O el reglamento FIFA se me hace pequeño, o el arbitro es un hijoputa en potencia, o decididamente debería haber colgado las botas hace cinco años. Quizás algo de las tres. Bueno, la primera no.
En el segundo cuarto volvemos a las andadas de los últimos partidos, parece que hemos solucionado el problema de los pases erráticos- pocos, en general, en el partido- pero nos cuesta muchísimo anotar. Popi ruge como el perro pulgoso porque no tiene, ni de lejos, su mejor día. Yo me concentro en mis pasos y consigo hacer uno mas y Jose recibe una ostia importante en el mentón del careto que le hace que le crezcan un par de centímetros los pelos de la barba y que por unos instantes se asemeje muy mucho a Rosi de Palma. Apenas volverá a jugar en el partido. Casi en la misma jugada me libro de una antideportiva por los pelos del flequillo por querer quitar un balón a un contrario que entraba a canasta de un manotazo y el muy tonto va y pone la cara por en medio. Prometo que no lo hice con intención de hacer daño, pero lo cierto es que le golpeé desde la frente al estómago, pasando por cuello y pecho, hasta llegar al balón. Todo en ese orden y con la suficiente fuerza como para escucharle gritar cosas feas en mi contra, mis familia y todos los seres queridos que me rodean. Muy de buen gusto. Vamos lo normal.
Termina la primera mitad con una sensación extraña. Vemos que el equipo rival no es demasiado superior a nosotros. Tienen mas físico y entrenamiento, sin duda, y corren como leopardos en celo, pero no es normal que nos metan un parcial de 14-4, aunque el gordito simpático nos ha metido otros cinco puntitos, tres de ellos tirando un triple con la mano izquierda mientras se come un bigmac con la derecha.
En el tercer cuarto tiramos el partido, nos hacen un parcial de 19-4 que nos baja muchísimo la moral, pero decididamente no es lo mas importante que sucede. Como en la semana anterior, dos jugadas que merecen ser convenientemente destacadas, subrayadas, explicadas y ___________adas; corto por la zona, me desmarco y Popi me pasa el balón. Sin apenas moverme- o si- el arbitro me vuelve a pitar pasos, y me cabreo tantísimo que ignoro el partido y me voy a pedirle explicaciones, bueno en realidad lo que me hubiera gustado es mascullarle al oido una maldición inca que hiciera que su piel mutara en papel y sus visceras se derramaran por el suelo tres veces diarias, decirle que si por mi fuera, lo mandaría a limpiar las letrinas de cualquier calabozo de la torre cíclope de Mordor- mientras ésta se derrumba- y, que si él tuviera una hermana, no me importaría tirar mi vida a la basura, dejándola embarazada tantas veces como el gordito rizado nos hizo triples- cinco- para luego darme a la bebida, pillar una cirrosis y dejarla viuda con uve niños y ni un duro porque me lo he gastado en putas y en champagne.
Lo peor de esto es que, evidentemente, mientras yo hablaba con el trencilla, mi contrario, libre de marca, pues metió dos puntos y entonces era mi propio equipo el que quería comerme a mí. ¿ pero no veis que escribo y que soy un alma doliente y sensible? ¿ por qué me gritais? ¿ por que no os unís a mi y entre todos le metemos fuego al arbitro y nos hacemos salchichas con sus instentinos?. En ese momento comprendí como se siente Luisma, incomprendido. Alienado. Ausente. He decidido dejar el DC online universe y aprender vulcaniano.
La otra jugada es digna de las mejores peliculas de Mel Brooks. Estamos defendiendo, tiran, fallan y me llega el balón a las manos, miro hacia delante y veo a Popi gesticulando en la lejanía, mas allá de medio campo, completamente solo. Le paso el balón como puedo y cuando le llega, se dispara hacia canasta. Solo le sigue el base del equipo contrario, pero como a diez metros de distancia. En mi mente resonaba la melodía de Benny Hill mientras veía como Popi contaba sus zancadas, llega al aro, levanta la mano y... la echa fuera, el balón se sale, el gruñido de Popi hace que dos focos estallen y el base contrario pilla el rebote mientras Popi se queda con otro rebote, este mas caustico e infernal, mientras pone las manos en las rodillas, quieto, mirando el suelo, intentando encontrar la moral que se le acababa de caer. Es lo peor que le puede pasar a un jugador con temperamento. Bueno no. jojojo. Lo peor es lo que pasó despues:
como quiera que ninguno, ni de los nuestros ni de los de ellos, corrimos al ver a Popi tan lejos- ir pa na es tontería- los ocho jugadores restantes nos quedamos mirando la NO canasta de Popi, al base contrario que si fue a intentar pillarle - iluso- y que se encontró con un rebote caído del cielo. Bien, tal como el base se acerca a nuestra linea de triple, le pego un manotazo en la mano que ni un latigazo de Indiana Jones- plashhhh- el arbitro ni lo ve- ciego- ni lo oye- sordo- entonces pillo el balón, le quito los dedos del contrario y mientras lo lanzo fuertemente hacia Popi, que se había quedado en la canasta contraria lamiéndose las heridas, juro por dios que le grito.- metela ahora, cabrón!- mientras la pelota va dando vueltas sobre si misma, rotando y alimentando a la vez la moral de Popi por resarcirse del error mayúsculo, veo que éste sonríe cuando le llega el balón, entonces va a acercarse al aro y....
-piiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii.- el árbitro le pita pasos. Popi se tapa la cara, entre risas o lamentos, se toca la frente y sabe que, aunque cuando el partido termine, nos pondremos el chandall y nos marcharemos, su alma quedará para siempre vagando en la cancha infinita, gruñendo la oportunidad perdida en los oscuros recovecos de la planta sotano de San Pablo.
El tercer cuarto termina con un 47-18 nos acercamos al banquillo, descansamos unos instantes y nos miramos a los ojos. En un arranque de verdadera sinceridad, luisma grita .- boloko, nestroide anarfaperu!- que, con el diccionario vulcaniano- castellano-andaluz-egabrense en la mano viene a significar- coño, que no somos tan malos!- entonces asentimos y nos decimos.- ya que hemos perdido, por lo menos el cuarto que queda vamos a divertirnos.- y de verdad que lo hicimos. En la última parte del encuentro, sacamos fuerzas que no sabíamos donde se encontraban, marcándonos un parcial de 11-27 en el que todos anotamos, jugamos, defendimos y demostramos que, cuando estemos en forma, seremos un equipo difícil de batir, que no estamos muertos- si acaso, en coma inducido- y que somos mejores de lo que creemos.
Acaba el partido con un 58-45 impensable, después de la paliza de los primeros cuartos, con sabor agridulce porque si esas fuerzas las hubiéramos utilizado en su momento, este partido se habría ganado. Pero que coño, todavía quedaba el post-partido, y eso es lo mejor de la tarde.
Pd: Clemente, desde Cazalla, metió dos puntos en el segundo cuarto, digno de cuarto milenio. Popi ha vuelto a ser persona, su alma está bien, se ha teñido las canas y es recuperable para el futuro, siempre que no se le vuelva a mencionar lo sucecido. Juan ha terminado apareciendo- que se joda Manu Chao- y resulta que es un tipo majo. Bienvenido a tu casa, apañero. Jose pudo comenzar a hablar en el postpartido, con la cara torcida y voz de Rocky Balboa, pero algo es algo. Ramos me confesó en postpartido que se había comido el balón pensando que era un queso de La Vega e Hijos y Dani, estando cojo, espolonado y jugando pocos minutos metió 11 puntos teniendo delante a un tío de dos metros. Por si acaso, he comenzado a comprar en Lidl.
La calidad no es cara. Mierda de pais.